Automotivación y liderazgo

En la Businessweek de febrero de este año, leí una nota del matrimonio Welch sobre la que vale la pena reflexionar.

La nota se titula: “Hallando tu coraje interior”.

La sonriente pareja enuncia a modo de copete, que motivar a la gente es el trabajo prioritario de los líderes de hoy, pero cómo hacen para motivarse a ellos mismos. Esa es la cuestión.

Es interesante poner esta opinión en una perspectiva que la enmarque y desde donde podamos extraer conclusiones que equilibren todas las variables en juego, en un juicio crítico.

En primer lugar, Welch es para muchos, uno de los managers más exitosos del siglo XX. Con 45 años, fue el CEO más joven de la historia de la compañía General Electric.

Su gestión salvó a la compañía de una casi segura quiebra en la década del 80.

En segundo lugar, Jack es un auténtico héroe americano, de esos que cada mañana se miran al espejo y se dicen:

– ¡Come on, you can do it!

Finalmente algunos aspectos de su gestión en GE:

  • Reestructuró radicalmente la compañía que un siglo antes había fundado el genial Thomas Alva Edison.
  • En 20 años quintuplicó la facturación, llevándola de u$s 26.000 millones en 1981, a u$s 130.000 en el 2001.
  • Despidió a más 110.000 empleados en cinco años. En 1980 GE tenía 411.000 empleados. En 1981 sólo quedaban 300.000.
  • Hoy goza de un plan de retiro que le reporta u$s 8 millones al año.

El análisis de su gestión amerita una discusión más profunda, pero en esta oportunidad, el eje es analizar los consejos que aporta desde su particular perspectiva para automotivarse y liderar equipos en tiempos de crisis.

Más allá que en el artículo, los Welch utilizan el contexto bélico, tan familiar para la cultura norteamericana, y a un auténtico héroe nacional como ejemplo, como fue George Washington en la revolución norteamericana, creo que sus consideraciones son importantes no sólo por el origen de las mismas, sino también por su contenido.

Para ellos, el espíritu de liderazgo de Washington y el haber sido ejemplo en todo momento y circunstancia, fue lo que salvó a su tropa.
La importancia de motivarse a si mismo es clave para liderar en momentos críticos.

A continuación nos brindan cinco métodos para lograrlo:

1.   Keep confident

Actuar con seguridad pero con humildad: reconocer que uno no tiene todas las respuestas.

A partir de esta aceptación, uno puede abrir su mente para escuchar ideas de los colaboradores o colegas. Pecaríamos de necios si intentáramos igualar desde la individualidad, todo el capital intelectual del equipo.

2.   Remind yourself of the big picture

Sentir genuino orgullo institucional: creer en la misión de la compañía.
Resulta fundamental en el fragor de la lucha, reafirmar la convicción de por qué uno se encuentra allí. La razón debemos encontrarla en la comunión con la misión y los valores de la empresa.

3.   Approach problems as puzzles

Adoptar la perspectiva correcta: tomar los problemas como desafíos.
La forma como nos paremos frente a los problemas determinará si los magnificamos o si somos parte de la solución. “Tenemos que ver a los problemas como rompecabezas excitantes para resolver”, sentencian los Welch. Los problemas pueden ser muy motivantes si los vemos de manera correcta.

4.   Reach out

Ser innovador: generar y utilizar alternativas inéditas.
En contextos de cambio, la experiencia suele ser mala consejera. Hay que hacer cosas diferentes, inventar y reinventarnos. Cuando las cosas están quietas (o cayendo), hay que “sacar cosas de la galera”. La creatividad y la innovación son condiciones ineludibles en contextos críticos.

5.   Stay enganged with your people

Comprometerse con la gente: no aislarse en soledad.
Hay que romper el paradigma de la “soledad del Gerente”. Hay que abrirse y dejar que se acerquen amigos, colaboradores y colegas, porque a partir de su creencia sobre nosotros, podemos encontrar la fortaleza necesaria para conducir el barco en mares agitados.

 

Finalmente, concluyen Jack & Suzy, es bueno recordar que el liderazgo tiene, como todas las cosas, diferentes temporadas. Algunas donde resultará sencillo motivar a la gente, pero también habrá otras en las cuales deberemos descubrir nuestra “alma indómita”, de manera de poder compartirla con la gente que más nos necesita.

Más allá de nuestra posición particular respecto al autor y a la perspectiva americana de la cuestión que se plantea, creo que existen en los enunciados precedentes, consideraciones interesantes, cuyo análisis, reflexión e internalización posterior, nos permitirá enriquecernos con conclusiones de valor.

A partir de esta nutritiva experiencia, podremos mejorar nuestra automotivación y a partir de allí, podremos liderar más efectivamente a nuestra gente en el campo de batalla que se nos presenta en estos tiempos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *